Es mi experiencia de medio siglo, es la edad que algunas hemos temido llegar, la que veíamos como lejana, la que nos referíamos como una edad avanzada, para luego descubrir, en mi caso, que, si los treinta eran los mejores, los cincuenta son el recuento de un sinnúmero de vivencias que además de hacernos sabias y maduras también nos ha hecho más relajadas y precavidas.
No intento hacer un manual de vida, solo un puñado de experiencias mía y las de mujeres que me ayudaran a enriquecer conceptos y manejo de situaciones que experimentamos día a día.
Aún si todavía no alcanzas la mitad del siglo, siéntete bienvenida a acompañarme en el recorrido “Sin-Cuenta”.
Cuéntame, ¿qué significan para ti los 50?